Primero la teoría: revisa tus hábitos mentales

Que levante la mano el que sabe que hay que pensar siempre en positivo, que la vida es corta y no merece la pena preocuparse por lo que tiene solución, ni por lo que no la tiene, que los pequeños placeres son gratuitos y que el dinero no necesariamente da la felicidad… Todos nos sabemos la teoría.

Que levanta la mano el que lleva esta teoría a la práctica….. Ahí es donde la mayoría suspendemos.

Todos hemos comenzado planes, nuevos años, nuevos propósitos, dietas, tablas de ejercicios, un deporte, una agenda para organizarnos mejor, pero la mayoría de las veces, aunque comenzamos motivados, abandonamos a mitad de camino. O en algún momento de ese trayecto algo nos trastoca los planes y tiramos la toalla. O simplemente nos cuesta creernos esa teoría que nos hemos estudiado y no sabemos cómo llevarla a la práctica.

Antes de pasar a la acción, de cambiar lo externo a nosotros; nuestras rutinas, nuestro físico, nuestra relación...tenemos que empezar actuando en el interior. De nada sirve elaborar un plan si no estamos capacitados para entenderlo, interiorizarlo y creérnoslo. Tienes que revisar tus hábitos mentales, sino éstos podrían convertirse en tu mayor enemigo. Es lo que Stephen R. Covey llama trabajar “de adentro hacia afuera”.

¿Qué entendemos en psicología por hábitos?

Comportamiento repetido regularmente, que requiere de un aprendizaje, es decir, no nacemos con él. Existen muchos tipos de hábitos pero los que ahora nos preocupan son los hábitos mentales.

A lo largo de nuestra vida moldeamos nuestra personalidad influenciados por todo lo que nos rodea; amigos, trabajo, medios de comunicación, colegio. Vamos construyendo, así, nuestra identidad, nuestras creencias y valores, y todo esto nos hará actuar, pensar o sentir de una forma u otra. Estos hábitos están tan interiorizados que nos llevan a actuar de forma automática y pocas veces nos paramos a pensar si nos beneficia o nos perjudica.

Todos hemos caído alguna vez en la absurda excusa de “yo soy así y es lo que hay”, pero, ¿realmente quieres ser así?¿te beneficia esa forma de comportarte, te lleva al objetivo que deseas, te hace feliz? Hace muchos años que decidí ser cada día mejor, romper con aquellas conductas de las que no estaba orgullosa y no volver a decir “no puedo cambiar”. Claro que se puede cambiar, la pregunta es ¿quieres cambiar?

Tus pensamientos tienen más poder del que crees. De ellos dependerá cómo sientas y cómo actues. ¿Por qué pensamos como pensamos? por lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida a través de experiencias o por lo que nos han inclucado en los diferentes ámbitos en los que nos hemos movido. Muchas de estas influencias son negativas y han dado lugar a creencias irracionales y hábitos mentales no saludables.

¿Te suena eso de “Si no tienes pareja qué vida más triste” o “Si no tienes una propiedad no has conseguido nada en la vida”? ¿Cuánta gente conoces que tiene este tipo de creencias?¿Tú piensas o pensabas así? ¡Pues contigo y conmigo ya somos dos! 😉 Es inevitable no tener estas creencias, la sociedad en la que vivimos no ayuda mucho, todos somos educados en base a ellas. Lo más preocupante es que por la influencia de estas creencias irracionales, actuamos y nos sentimos de una forma que nos aleja de la felicidad. Sentimos la presión social, de nuestra familia, nuestros amigos, y de nosotros mismos. Nos convencemos de que así es como tiene y debe ser…. ¿Y si te dijera que no tiene que ser así?

Revisa tus creencias irracionales, tus hábitos mentales no saludables y ponte en marcha para modificarlos y adquirir unos más saludables que te acerquen a tu objetivo de ser feliz y conseguir la vida que quieres. Recuerda que no tienes que pensar como los demás, tú eres dueño de tu destino, de tu realidad, y responsable de lo que piensas, sientes y haces. No te pongas obstáculos, vence tus miedos y abre tu mente a nuevas maneras de pensar que se adapten más a ti y te ayuden a conseguir lo que quieres, eso que sólo tú sabes y a lo que tienes derecho a aspirar.

¿Qué es eso que te repites continuamente y que sólo te causa estrés? ¿Cuás es esa conducta de la que no te sientes orgullos@ y desearías cambiar? ¿Cuáles son esas ideas que te atormentan y no te dejan hacer lo que realmente te gustaría o te empujan a hacer cosas que no te satisfacen?

Comienza desde YA a escribir en un diario todos esos pensamientos, esos hábitos mentales que no te acercan a tu objetivo, que no te ayudan a ser feliz, que crean en ti sentimientos negativos. Es esencial identificar esas creencias y hábitos para poder trabajar con ellos. Te voy a poner unos ejemplos para que sepas a qué me estoy refiriendo:

– Comienzas tu día pensando en negativo, analizando lo peor de tu vida y mandándote mensajes de derrota y pesimismo.

– Crees que tienes la obligación de cuidar de todo el que te rodea.

– Piensas que esta es la vida que te ha tocado vivir y no puedes cambiarla ni hacer nada para que mejore.

– Crees que es tarde para conseguir ciertos objetivos.

Durante esta semana quiero que hagas este ejercicio, te ayudará a ser más consciente de tus pensamientos y de cómo estos influyen en tu forma de sentir y de actuar. Y si te animas a darle la vuelta a la tortilla e ir adquiriendo hábitos más saludables, adelante! Pero no te agobies si hay días en los que no lo consigues, no es fácil cambiar un hábito. El próximo lunes veremos cómo hacerlo.

Ánimo, y gracias por estar ahí. Que tengas un día maravilloso y ¡a ser felices!  😉

Print Friendly, PDF & Email

Anímate y participa, quiero conocerte!