El arte de relativizar

¿Qué me digo a mi misma cuando me desvío un poco de mi objetivo de vivir la vida plenamente? Relativiza, revisa ese problema del que te estás quejando y analiza si realmente es tan importante como para que estés así. Relativizar es todo un arte, pero increíblemente efectivo si consigues llevarlo a cabo. Relativizar es darle a una situación la importancia que verdaderamente tiene, y lo hacemos comprarándolo con otros problemas más importantes. Conseguir esto no es fácil, ya que cada uno anda inmerso en sus problemas y no presta demasiada atención a los de los demás. Además, siempre soltamos el mismo comentario “sé que hay gente que está peor, pero este es mi problema y me afecta a mí”. No te quito razón, pero ¿verdaderamente es para tanto?

Es inevitable dejarse llevar por la rutina, el trabajo, las tareas de casa, el día a día, y no es de extrañar que, por un momento, perdamos de vista nuestra meta (o al menos la mía), ser feliz. Reconozco que me pasa a menudo, pero gracias al trabajo que he hecho conmigo misma, cada vez soy más rápida a la hora de darme una “colleja” y centrarme realmente en lo que importa. A continuación te enumero las cosas en las que pienso cuando quiero “actualizar” el chip:

– Pensar en la magnitud del Universo y lo insignificantes que somos. Nos creemos únicos, los reyes del planeta, la especie más importante. ¿En serio? Cuando pienso en el infinito, las estrellas, las galaxias…..¿dónde estamos nosotros?¿dónde estoy yo?¿esa soy yo!!!!!? Diminuta. Y ¿cuáles dices que son tus problemas?¿crees que al Universo le importa? pues no. No eres importante, tooodo sigue girando estés tú como estés. A esto le llamo yo “tomar distancia”. No somos conscientes del lugar que ocupamos. A mi me divierte mucho imaginarme a la gente de nuestro planeta haciendo su vida, como hormiguitas, con sus preocupaciones, algunos creyéndose que todo se vendría abajo si no fuera por ellos. Jajajaja, si nuestra especie dejara de existir, no creo que pasara nada extraordinario. El Universo tiene cosas más importantes de las que ocuparse. No somos nadie, y tus problemas no son tan importantes. Y entonces es cuando entra en juego la siguiente idea.

– La muerte. Hay muchísima gente que evita este tema, es más, te acusan de macabra cuando lo hablas de forma natural y sin tapujos. Si te mueres, el Universo sigue con su vida. Sí, habrá gente que llorará y pensará “¿cómo voy a vivir sin esta persona?” pues más te vale que lo hagas porque tú vas detrás. Siento ser tan dura, pero NADIE se queda aquí. Todos nos vamos a morir, y no sabemos cuándo. Nadie se libra, por rico o pobre que seas, vamos a acabar de la misma forma, unos entrerrados, otros incinerados, pero dejaremos de respirar y hasta nunca. No volverás. Piensa en dónde estarás dentro de 100 años. Pues eso, esta vida es un paseo, nos crean, vivimos una media de 75 años y morimos. Punto, no hay más, se acabó para siempre. Dentro de 100 años, ese problema que tanto te amarga, dejará de existir. Tú no estarás para sufrirlo, y a los que estén vivos en ese momento, no les importará. Mira a tu alrededor y disfruta de lo realmente importante; tu familia, amigos, mascotas, el calor del sol en los días fríos, la infinidad del mar, reir, comer y disfrutar de los sabores, los olores. Sólo tienes esta vida y no es eterna. Disfrútala, por ti y por los que ya no están y no podrán volver a hacerlo. Hay una frase que dijo en una entrevista la actriz Ana Milán “Lo confieso: a los cruasanes les pongo mantequilla, luego van a la plancha, a continuación más mantequilla y luego mermelada. Eso engorda, ya lo sé, pero no puedo resistirme. Y como cuando me muera sé que no me los voy a poder comer, me los tomo mientras estoy viva”. Me gustó tanto esta frase que la tengo pegada en mi portátil y la leo muy a menudo. A mi me ayuda mucho pensar en mi propia muerte para darme cuenta de que todo es pasajero, incluso mi vida.

Hay gente que tiene problemas más graves que los tuyos. Sí, lo que comentaba antes, que haya niños muriendo de hambre te preocupa y te parece injusto, pero tu problema con la hipoteca, el coche, el trabajo, tu pareja, te preocupa y afecta muchísimo más. Lo sé, es difícil consolarse pensando en los problemas de otros, pero inténtalo. ¿Tienes comida en el plato todos los días? agradécelo, ¿tienes a tu lado una familia increíble? disfrútala, ¿tienes el trabajo que te gusta? eres un privilegiado, ¿abres el grifo y sale agua potable? no la derroches, pues algunos caminan muchos kilómetros al día para conseguir agua sucia para poder beber. Existen países donde no se cubren las necesidades básicas, es decir, sin eso no tienen vida. Una vez cubiertas esas necesidades, ser feliz depende de ti. Tienes recursos para conseguirlo, aprovéchalos.

La vida tiene cosas maravillosas, yo no sé si todo esto se podrá experimentar en otro lugar, no tengo constancia de ellos, así que voy a disfrutar de esta vida mientras pueda, sólo de pensar que llegará el día en que no podré saborear nunca más el chocolate…..

¿Y a ti qué pensamientos o ideas te hacen relativizar? Me gustaría saberlas, cuantas más mejor 😉

Gracias una vez más por estar ahí. Vive tu vida a conciencia y elige ser muy feliz.

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