Diseña tu vida ideal y hazla realidad

Después de varios posts llenos de teorías estarás expectante por saber cómo llevarla a la prática y pasar, por fin, a la acción. Te voy a contar lo que a mi me ha ayudado mucho en estos últimos meses y ha conseguido arrojar algo de luz a un camino, no muy luminoso, que se abría ante mi.

Lo primero que debes hacer es coger papel y boli, asegurarte que durante al menos una hora nadie te va a molestar, y abrir tu mente para contestar todas las preguntas con total sinceridad y todo lujo de detalles.

Cuando me topé con este ejercicio, nunca antes me había parado a pensar en mi vida ideal de esta forma. Todos soñamos despiertos con casas lujosas, viajes al fin del mundo y dinero en el bolsillo para poder gastar en lo que queramos. Pero cuando diseñas tu vida ideal (y por ideal entendemos una vida realista, que esté al alcance de nuestras manos y nos haría muy felices), te das cuenta de que las cosas materiales casi pasan a un segundo plano, y te descubres a ti mism@ fantaseando con levantarte los domingos, prepararte un zumo, café y tostadas y desayunar en el balcón un día soleado, seguido de un paseo con los perros y/o la familia y comiendo en el campo unos bocadillos, terminando el día con juegos de mesa, vuelta a casa y cenar delante de la tele viendo alguna peli entretenida.

¿No está esto al alcance de todos? entonces, ¿por qué no vivimos así los domingos o cualquier otro día de la semana?¿por qué nos empeñamos en hacer cosas que no queremos y no nos llevan al fin deseado, que no es otro que el de ser felices? Aquí fue donde tomé la decisión de diseñar mi vida ideal y, cada día, dar un paso hacia adelante que me conduzca a hacerla realidad. Y esto, querid@ amig@, también está en tus manos 😉

Vamos a comenzar por algo sencillo: tu día ideal. Puedes elegir cualquier día de la semana o un día de vacaciones, o diseñar dos tipos de días, laboral y no laboral.

– ¿a qué hora te levantarías?

– ¿qué desayunarías?

– ¿cómo te vestirías?

– ¿con quién pasarías este día?

– ¿qué harías? desde que te levantaras hasta la hora de dormir.

¿Cuánto hace que no tienes un día como el que acabas de diseñar? Seguramente casi todo lo que has descrito puedas llevarlo a cabo, simplemente no te has dado el tiempo que te mereces ni la oportunidad de vivirlo, porque posiblemente hayas estado ocupad@ haciendo otras cosas que crees que son obligaciones y más urgentes, pero, ¿son realmente importantes?¿te guían hacia tu objetivo de ser feliz, de tener tu merecidísimo día ideal?

Ahora diseña tu fin de semana ideal. Muchas personas esperan toda la semana para disfrutar del ansiado fin de semana, algo que entiendo cuando nos vemos inmersos en la rutina, pero que no aconsejo en absoluto. De lunes a viernes no tienes que renunciar a hacer cosas que te gusten, a darte caprichos, a tomarte una copita de vino mientras charlas con tu pareja durante la cena, o a comer con una amiga o amigo para poneros al día, o llevar a los niños a merendar con la cesta del picnic. Cosas como estas rompen la rutina y hacen que la semana sea más llevadera y la espera del fin de semana no sea tan angustiosa. Es más, se me ocurre que podrías diseñar también tu “entre semana ideal” 😉 Hazte las mismas preguntas que has usado para diseñar tu día ideal: hora de levantarte (probablemente será la misma todos los días si decides diseñar una semana en periodo escolar), desayuno, ropa, compañía, planes, comidas y cenas, hora de dormir, hobbies….

Y por último, diseña tu vida ideal. Para ello contesta a las siguientes preguntas:

– ¿dónde vivirías?

– ¿con quién?

– ¿cómo sería tu casa?

– ¿a qué hora te levantarías?

– ¿qué desayunarías?

– ¿cómo te vestirías?

– ¿quiénes serían y cómo serían tus amigos?

– ¿qué música escucharías?

– ¿harías deporte?¿cuál?

– ¿te gustaría aprender algo o hacer algo nuevo?

– ¿qué harías, qué planes tendrías?

– ¿dónde te irías de vacaciones?

– ¿trabajarías?¿en qué?¿cómo sería tu trabajo ideal;sector, cargo, solo o en grupo, días de trabajo, horario, sueldo…?

Después de hacer este maravilloso ejercicio, me dí cuenta de que muchas cosas podía comenzar a hacerlas en ese mismo momento. ¿Por qué ya no escuchaba tanta música como antes? no tengo hijos, vivo sola, no molesto a nadie, ¿entonces por qué no hago algo tan sencillo que me aporta tanta felicidad? o ¿por qué no desayuno por las mañanas un zumo de naranja, algo que hago siempre que desayuno fuera de casa?¿y por qué nos empeñamos en tener contacto con personas que no nos aportan cosas buenas, es más, nos restan energía? Para mi fue revelador y muy liberador. Mi consejo es que releas tu ejercicio una vez a la semana, para asegurarte de que vas por el camino correcto y tomar la motivación que a veces la rutina semanal nos consume. No renuncies a tu sueño, a tu vida ideal. No dejes de hacer cosas que te gustan por hacer otras que no te aportan nada o que sólo satisfacen a terceros. No te niegues tu propio derecho a vivir como quieras vivir esta vida, que es sólo tuya y la única que tienes.

Como siempre, mil gracias por estar ahí. No esperes más y vive tu vida ideal 😉 Que tengas un feliz día!

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